ACT desde la Teoría y Evidencia

ACT DESDE LA TEORÍA

ACT se asienta en el contextualismo funcional que conecta con la posición del conductismo radical y el interconductismo, en tanto que sostiene que cualquier evento debe interpretarse como un acto inseparable de su contexto actual e histórico. Desde estas perspectivas, es determinante el análisis de las funciones del comportamiento humano, en general, y de los denominados trastornos psicológicos, en particular, a fin de entender su génesis y su persistencia y extensión. El análisis funcional tiene una amplia base experimental, pero el análisis funcional del lenguaje y la cognición ha dejado huella a partir de las investigaciones en las últimas dos décadas sobre la emergencia de nuevos comportamientos, el comportamiento relacional, y la derivación de funciones psicológicas. La teoría que ha comenzando a integrar todos estos hallazgos ha sido denominada Teoría del Marco Relacional y los frutos que están emergiendo son esenciales para entender la génesis de sensaciones y pensamientos y tanto la función que muestran como el cambio de tal función. En el ámbito de la psicopatología, esta investigación ha permitido aislar el concepto de Trastorno de Evitación Experiencial, o Evitación Experiencial Destructiva, como un patrón troncal en la mayoría de los Trastornos Mentales típicamente diferenciados en los sistemas actuales de clasificación.

El Trastorno de Evitación Experiencial (TEE) o Evitación Experiencial Destructiva sería un modo rígido de regulación de la vida que finalmente resulta en ir “contra la vida”. Es decir, que la persona concibe que para poder vivir es necesario estar libre del malestar, y cuando éste sobreviene en compañía de pensamientos, recuerdos y sensaciones molestos, la persona actúa fusionada a todo ello; actúa con el fin de evitar y escapar del malestar como un objetivo necesario para poder vivir. El verdadero problema surge cuando el resultado de tal estrategia resulta paradójico, en tanto que, a la larga, lo que se pretende evitar, se amplía y fortalece, mientras que la vida, se hace cada vez más pequeña y pobre. El nivel de destrucción de la regulación de evitación experiencial se incrementa cuanto más alto es el nivel de fusión e inflexibilidad con el malestar que muestre la persona en cuestión.

La Evitación Experiencial Destructiva es la regulación limitante e inflexible que está a la base de trastornos con distinta sintomatología. Por ejemplo, cuando una persona se empeña sistemáticamente en eliminar sus pensamientos obsesivos, como algo vital, y lo que consigue es, por un lado, que los pensamientos obsesivos y el malestar se extiendan e intensifican, y por otro lado, que la vida se haga cada vez más estrecha y limitada. Lo mismo cabe decir cuando una persona con problemas de ansiedad intenta a toda costa controlar dicha ansiedad y el resultado es paradójico (más ansiedad y menos vida). O cuando una persona, que vivió experiencias traumáticas, intenta todo el tiempo olvidar y no experimentar los recuerdos de lo vivido y, al igual que en los casos previos, el resultado que la persona vive es: más malestar y más dificultades para olvidar y, sobre todo, menos vitalidad. O cuando un individuo con problemas de erección se enzarza en una lucha por conseguir dicha erección y evitar perderla, resultando en lo contrario y en limitación para llevar a cabo las interacciones que desea.

ACT DESDE LA EVIDENCIA

ACT se caracteriza por estar basada en un amplio programa de investigación a nivel básico sobre los procesos del lenguaje y la cognición que “enredan” al ser verbal y conforman la base del sufrimiento humano. El programa de investigación es un programa siempre en curso (ver más adelante). Actualmente, se dispone de numerosos estudios empíricos que sustentan el análisis psicopatológico, los métodos clínicos y, especialmente, los procesos de cambio que se potencian al aplicar ACT. Específicamente, diversas investigaciones aportan información experimental sobre algunos aspectos fundamentales para entender la naturaleza perjudicial del patrón cronificado de evitación, entre ellos estudios sobre supresión de pensamientos, sensaciones y del dolor, y los consecuentes efectos rebotes, de amplificación de los eventos a largo plazo y otros efectos paradójicos. Estudios sobre estrategias de afrontamiento de los eventos privados y sus efectos en la regulación del comportamiento, entre los que se incluyen la comparación de estrategias de control cognitivo y emocional, ya sea de supresión o distracción con estrategias de aceptación, desliteralización, y perspectiva de los eventos privados desde el yo como contexto de todos ellos, y sobre el impacto de la tendencia excesiva a dar razones o reflexionar como estilo de afrontamiento principal.

Ensayos controlados con protocolos breves y amplios están demostrando la eficacia de intervenciones basadas en determinados componentes. A ellos hay que añadir, los estudios sobre el impacto del esclarecimiento de valores y perspectiva del yo, o de-fusión, en diversos contextos aplicados.

Investigaciones aplicadas avalan la eficacia de ACT en la solución de diferentes problemas como los trastornos de ansiedad, depresión, estrés, adicciones, síntomas psicóticos, control de impulsos, dolor crónico, en diabetes y episodios epilépticos, problemas de pareja, disfunciones sexuales, así como en la prevención del burnout, en la mejora del rendimiento y motivación laboral, el cambio de actitudes y prejuicios, potenciación de capacidades intelectuales.

XII Conferencia Internacional ACBS: 18- 22 de Junio 2014

Talleres pre-conferencia: 17 y 18 de Junio 2014

La Convocatoria estará disponible en noviembre de 2013.

Más información en: http://contextualscience.org/wc12

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